Descripción
Este es el caserío que construyó mi tatarabuelo a su regreso a Euskadi, tras pasar diez años en Cuba, adonde emigró con tan solo catorce años. Lo levantó con maderas traídas de la isla y sobre las tierras que han pertenecido a mi familia durante generaciones, creando un hogar lleno de historia, carácter y tradición. La casa se encuentra en un entorno natural privilegiado, rodeada de montañas, bosques y prados. Entre árboles frutales, huertos y senderos, ofrece la tranquilidad y la belleza del paisaje vasco en su estado más auténtico. Es un lugar donde el tiempo parece transcurrir más despacio, invitando al descanso, a los paseos al aire libre y al contacto con la naturaleza. A pesar de su atmósfera rural y de su absoluta privacidad, la ubicación es excepcional: Bilbao se encuentra a tan solo 15 minutos, San Sebastián a una hora y Biarritz a poco más de una hora y veinte minutos. Una combinación única que permite disfrutar tanto de la paz del campo como de la riqueza cultural, gastronómica y turística del País Vasco y de la costa vasco-francesa. Ideal para familias y grupos de amigos que buscan compartir tiempo juntos en un entorno auténtico, cómodo y lleno de personalidad. Un lugar especial donde historia, naturaleza y comodidad se unen para ofrecer una experiencia inolvidable.