Pasé unos días en esta cabaña a principios de mayo de 2026 con mis dos silky. Es un lugar ideal para quienes tienen perros y quieren llevárselos de vacaciones. No hay ningún cargo adicional. La cabaña está situada en una parcela vallada, en el bosque, por lo que los perros pueden correr a sus anchas todo lo que les dé la fuerza. En la parcela hay un montón de arbustos de bayas, que se pueden degustar. Al lado hay un estanque y el río Rządza. Se puede nadar en él, pero también pescar. La cabaña está totalmente equipada. El anfitrión se ha encargado, sencillamente, de todo. Camas enormes, una estupenda cocina americana equipada con todo lo necesario. Chimenea, leña y, en el exterior, una barbacoa. Yo, personalmente, dormí fuera, en la terraza...¿por qué? El canto relajante y tranquilizador de los pájaros hacía su efecto. Tordos, papamoscas, carboneros, oropéndolas, abubillas, martinetes, escribanos y trepadores azules, a los que vi saltar por el tronco de un pino desde una distancia de 10 metros. Ya he estado allí dos veces y, sinceramente, lo recomiendo de todo corazón. El anfitrión es una maravilla, no es un ser humano. Abierto y cordial con los huéspedes. Por desgracia, el único inconveniente, que no es culpa del anfitrión, es que han talado un poco del bosque, pero allí donde está la cabaña todo es perfecto. Sin duda volveré aquí, al 100 %. Elżbieta Gągol