Descripción
Te invitamos a Marcyporęba, un encantador pueblo de Malopolska y a nuestras cabañas situadas al final de un camino serpenteante, donde la naturaleza juega el papel principal. Rodeadas de bosques, en un terreno cercado y arbolado, te esperan dos espaciosas y acogedoras cabañas de uso todo el año, ideales para 6 personas cada una. Los interiores combinan estilo y comodidad: en la planta baja hay una sala de estar con televisión y Netflix, una cocina completamente equipada con comedor y un baño. En la planta superior hay tres cómodas habitaciones y un segundo baño. En las cabañas también encontrarás libros y juegos de mesa familiares, perfectos para las noches junto a la chimenea. Cada cabaña cuenta con un jacuzzi privado calentado con leña. En el jardín también hay una sauna exterior, una cancha de voleibol de playa, un parque infantil y un gran cenador con fogón. Entre los árboles hemos escondido un encantador mirador con cómodas sillas, un lugar perfecto para relajarse con una taza de café o una copa de vino. Es el espacio ideal para unas vacaciones familiares o un encuentro con amigos, lejos del bullicio. Las cabañas están situadas en un amplio terreno cercado rodeado de bosques, sin vecinos directos, por lo que también invitamos a tus amigos peludos. Alrededor se escucha el canto de los pájaros y el susurro de los ciervos que se acercan, por la noche el crepitar de la leña ardiendo en el fogón. Es nuestro oasis de tranquilidad para quienes buscan silencio y contacto con la naturaleza. Un relajante adicional son las sesiones en la sauna o la observación de estrellas mientras te relajas en el cálido jacuzzi. Para los activos, hay rutas de senderismo, el sendero comienza a 100 m de las cabañas. Nuestros terrenos son muy apreciados por los ciclistas que buscan colinas, pero cerca se puede acceder a un camino que se extiende hasta Cracovia. ¿O tal vez te apetece visitar una bodega? ¡Tenemos una al lado! Y en un radio de 10 km puedes contar hasta 3 bodegas y campos de lavanda. Y si te gusta recoger setas, los bosques cercanos son un verdadero paraíso para los recolectores.