Usa la aplicación móvil

AlohaCamp

Abrir

Descuentos

Casitas y glampings

Camper/Campervan

Con mascotas

Con sauna

Con una chimenea

En las montañas

En el bosque

Novedades

Campings

Por transporte público


Únete al Outdoors Club y aprovecha descuentos únicos.

11 resultados

Buscador

Buscador

Mapa

Casas rurales en San Sebastián

Lugares similares

Casas rurales en San Sebastián - mar, montes y encanto vasco 🌤️

Las casas rurales en San Sebastián ofrecen una experiencia donde la montaña y el mar se dan la mano. Aquí, el sonido de las olas del Cantábrico se mezcla con el canto de los caseríos entre los montes, y el verde de los prados contrasta con el azul intenso de la costa. Cada amanecer sobre la bahía de La Concha promete calma y autenticidad.

Alojarse en una casa rural cerca de San Sebastián es vivir el País Vasco desde dentro: su gastronomía, su paisaje y su gente. Algunas se esconden en los valles de Oiartzun o Aia, otras se asoman al mar en Getaria o Zarautz. Todas comparten un espíritu acogedor, donde la Naturaleza marca el ritmo del día.

Las colinas que rodean la ciudad, como las de Usurbil o Hernani, ofrecen tranquilidad y proximidad al centro. En el interior, los valles de Tolosa o Azpeitia combinan bosques frondosos con tradición rural. Si prefieres el mar, pueblos costeros como Orio o Getaria te permitirán disfrutar de amaneceres junto al Cantábrico. Cada zona tiene su carácter: el interior es más verde y silencioso, la costa más abierta y luminosa. 🌄

Los precios suelen variar entre 80 € y 150 € por noche, dependiendo de la cercanía a la costa y los servicios disponibles. Las casas con vistas al mar o con piscina privada suelen situarse en el rango alto, mientras que en el interior se encuentran opciones más asequibles y familiares. Durante los meses de verano y en la época de festivales, conviene reservar con antelación. En general, las casas rurales vascas destacan por su calidad, limpieza y atención personalizada.

San Sebastián es perfecta para quienes buscan Naturaleza y cultura en el mismo viaje. Se puede caminar por el Monte Igueldo o el Monte Urgull, practicar surf en Zurriola o recorrer la costa hasta Hondarribia. También hay rutas gastronómicas entre sidrerías, bodegas y pequeños mercados rurales. El entorno invita tanto al descanso como a la aventura: desde un baño en la bahía hasta una caminata por el bosque. 🌊

Los caseríos tradicionales destacan por su arquitectura robusta: piedra, madera y tejados inclinados. En su interior, combinan lo rústico con el confort moderno: chimeneas, amplios salones y vistas a los montes o al mar. Muchas han sido restauradas por familias locales que conservan su historia y esencia. Además, cada casa rural suele estar rodeada de jardines o huertos, lo que refuerza el contacto con la Naturaleza y los productos de la tierra.

Getaria y Zarautz son dos joyas costeras, ideales para disfrutar del pescado fresco y el txakoli. Tolosa sorprende con su mercado tradicional, y Hondarribia enamora con su casco antiguo de colores. En el interior, Azpeitia o Aia conservan la calma rural que tanto caracteriza a Euskadi. Cada pueblo tiene su ritmo, su sabor y una manera única de vivir el paisaje.

La gastronomía vasca es un tesoro en sí misma. Los desayunos suelen incluir pan casero, quesos locales y mermeladas artesanales. En los restaurantes cercanos, no faltan la merluza a la koskera, las kokotxas, el txuletón o los pintxos que llenan las barras del casco viejo. Comer en el País Vasco es un viaje sensorial, una forma de entender su cultura y su relación con la Naturaleza.

Casas rurales en San Sebastián: Consulta cómo evalúan los Huéspedes los establecimientos cercanos

Casa Berrobiaenea

Lotte usuario
Lottehace alrededor de 2 años

Hemos tenido un tiempo increíble en Casa Berrobiaenea. La casa es preciosa con la mejor vista nunca. Disfrutamos del jardín para una puesta de sol agradable.

Utsusabar Baserria

Óscar usuario
Óscarhace 6 meses

Mi experiencia en Utsusabar Baserria (Navarra) ha sido absolutamente maravillosa. La casa estaba impecable, limpia hasta el último detalle y con un diseño precioso, cuidado con un gusto excepcional. Lo que más me sorprendió fue la sensación de hogar: no era simplemente un alojamiento, era como si te recibiera un familiar que te quiere de verdad y te abre su casa para que estés cómodo y tranquilo. Cada rincón transmitía cariño, calma y dedicación. Han sido unos días increíbles y sin duda repetiré. Muy recomendable para quien busque desconectar, sentirse acogido y disfrutar de un entorno perfecto. Gracias por todo, María.